Elsa Echeverría: “En la UCN recibí la mejor formación como Profesora”

Muchos recuerdos imborrables se vienen a la memoria de Elsa Echeverría Olivares, al recordar las experiencias vividas durante su época estudiantil en la Universidad Católica del Norte.

Así lo deja ver esta profesional, casada y madre de  cinco hijos, que actualmente ocupa el cargo de Rectora de la Universidad Santo Tomás, Sede Iquique, y que ha desarrollado una amplia y fructífera carrera en el campo docente, lo que le ha permitido conocer de cerca la labor educacional y adquirir una gran experiencia en el área.

Se ha se desempeñado tanto en la educación pública como privada, iniciando su carrera como docente de asignatura, “conocí muy bien establecimientos públicos, privados y particular subvencionados, trabajé en establecimientos con modalidad científico- humanista y técnico profesional; fui profesora de aula, jefe de departamento de Historia, Inspectora General y Directora de ciclo Senior”, nos cuenta Elsa, al momento también de señalar que posee los más hermosos recuerdos de cada lugar donde trabajó, aprendió y se fortaleció tanto profesionalmente y como persona.

 

Trayectoría Profesional

En su curriculum también destaca su pasar por la Universidad del Mar en las Carreras de Educación entre los años 2004 y 2009.  El 2010 asume como Directora de la Escuela de Educación de la Universidad Santo Tomás en Iquique, tras 9 meses en dicho cargo, a Elsa Echeverría se le presenta un nuevo desafío profesional, ser la Directora Académica de la Universidad Santo Tomás; puesto que ocupó por siete años,       ya que, a partir de Agosto de 2017  asume como Rectora de dicha Casa de Estudios Superiores.  “Puedo decir que haber llegado a este cargo, es producto de todo el camino recorrido profesionalmente, en mi caso siempre fue ligado a la educación”, comenta.

 

Pero lejos de pensar que ya ha logrado todas sus metas, Elsa nos comenta  que tiene muchas proyecciones e inquietudes para seguir desarrollándose profesionalmente, ‘‘ahora mismo estoy en la mitad del doctorado en educación que estoy cursando, en medio de la tesis, con mucho trabajo, pero también disfrutando el momento que estoy viviendo‘‘

 

Cuando consultamos respecto de su formación profesional y cómo la evalúa ahora que está al otro lado de la vereda, Elsa nos comenta que al inicio de la carrera,  a veces se es algo inconsciente en reconocer la formación, sin embargo con el correr de los años y con la madurez que llegan con ellos, puede decir muy segura que “recibí la mejor formación, más allá de formarme como profesora de historia reconozco muy bien las competencias que se desarrollaron durante ese proceso; la búsqueda de información, el trabajo en equipo, el pensamiento crítico y por sobre todo el sentir de responsabilidad que me quedó marcado, el hacer las cosas bien. Eso ha sido, la luz del faro que ha guiado mi carrera profesional y de la cual me siento muy orgullosa”, señala.

 

Reina Mechona UCN

Pero la vida universitaria también le dejó otras experiencias, como la de ser nada menos que candidata a reina mechona, vivencia que fue, literalmente, algo accidentada, como ella mismo lo cuenta. ‘‘Fui candidata a reina mechona, representando a la carrera que en ese año se unió para estas fiestas con la carrera de Geología, en la noche de los carros alegóricos, mi carro se “desmoronó” y terminé literalmente en la clínica con machucones, pero nada grave”.

 

Al hacer recuerdos de los docentes que tuvo en la carrera y expresa que es bastante difícil, porque no hay sólo uno profesor, ya que, la carrera era muy unida y había una relación muy cercana con los profesores de la carrera. Sin embargo guarda especial cariño para María Teresa Ahumada, académica de Historia de América, “fue mucho más que profesora, fue amiga, consejera, por muchos años mantuvimos una cercana comunicación, como no recordar a Jorge Stavros, maravilloso él, a Luis Salgado, con quien he tenido contacto hasta el día de hoy. Son muchos los recuerdos que tengo de mis profesores, no recuerdo todos sus nombres, pero si sus caras y sus enseñanzas”.

 

Entre sus recuerdos de la vida universitaria, lo que más destaca es el ambiente de compañerismo que había, ‘‘cómo no recordar las conversaciones en el sector de la capilla y el nuevo pabellón K. Recuerdo las conversaciones y los consejos con el Padre Carlos Oviedo Cavada‘‘, y agrega que por eso y por todo lo vivido, volvería a escoger a la UCN, reconociendo que tiene una deuda pendiente y es que, hace bastante tiempo que no visita su alma mater.

 

Finalmente, y como todos nuestros Alumni entrevistados, deja una reflexión para los actuales y futuros alumnos: ‘‘el tiempo de vida universitaria está llena de aprendizajes que van más allá de la disciplina que se estudia, los amigos que se hacen duran para toda la vida y mucho de lo que pasa después de la universidad, depende de cada uno. Creo que cada momento tiene su significado y la idea es vivirlo intensamente con responsabilidad. Hoy después de 33 años, tenemos un grupo de WhatsApp de nuestra generación en la Carrera y la complicidad que tenemos en el buen sentido es tremenda, incluso con compañeros de carrera de otras generaciones, que por lo demás, todos están muy bien posicionados en la región, lo cual nos da mucho orgullo, finaliza.