Jorge Díaz Araya: “Me siento plenamente identificado por la UCN”

Jorge Díaz Araya

 Egresado Geografía

Cohorte 1982

 

Jorge Díaz es de las generaciones que estudiaron cuando la UCN, era simplemente conocida con “La Norte” y al igual que muchos jóvenes de la época ingresó a nuestra Universidad con un puñado de sueños en un bolsillo y con todo el ímpetu para aprender en el otro.

Apasionado por la comprensión y estudio del paisaje y del territorio, entendió tempranamente que los recursos naturales que nos rodean, son clave para el desarrollo de la comunidad, por lo mismo no dudó en ingresar a Geografía en 1975.

Desde Docente hasta Gerente de Desarrollo Sustentable de Minera Zaldívar, su trayectoria profesional ha sido amplia y llena de aprendizajes, logros y aportes a su entorno. Actualmente y luego de jubilarse el 2016, es parte del Directorio de PROA Antofagasta, desde donde sigue contribuyendo a su región.

  • Para comenzar,  cuéntenos un poco sobre su trayectoria profesional, los principales cargos o desafíos laborales que ha enfrentado a lo largo de su vida .

Debo iniciar esta reseña laboral con mi participación en el Proyecto CHI-535 Investigación de Recursos Hídricos en el Norte Grande de Chile, proyecto financiado por el Programada de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Gobierno de Chile a través de la CORFO, cuyo objetivo fue la investigación de los recursos hídricos en la región de Antofagasta entre los años 1973 y 1976 para la definición de fuentes de abastecimiento de agua para consumo urbano, agrícola e industrial. Al cierre de este Proyecto ingresé a la Dirección General de Aguas, donde me desempeñé durante 12 años, a cargo del área de Derechos de Aguas y me retiré del servicio con el cargo de Director Regional Subrogante.

Impartí docencia a los alumnos de cuarto año de la carrera de Geografía en las asignaturas de Suelos y de Foto-Interpretación Aérea durante dos semestres, luego de lo cual la universidad tomó la decisión de cerrar la carrera y los alumnos fueron reubicados en universidades de la zona central.

Formé una oficina de consultoría en gestión de recursos hídricos, iniciando asesorías en la evaluación ambiental de proyectos de inversión minera, en los albores de la gestión ambiental en el país; este trabajo independiente lo mantuve hasta el año 1995, cuando fui contratado por Compañía Minera Zaldívar como Jefe del Departamento de Medio Ambiente, en ese cargo gestioné la certificación del estándar ISO 14.001 de Gestión Ambiental y, conforme esa Norma, me correspondió la implementación del sistema de gestión ambiental en las áreas productivas y administrativas de la Compañía para dar cumplimiento a los requerimientos ambientales de los permisos sectoriales que aprobaron la puesta en marcha de la minera, en paralelo, gestioné la vinculación de la empresa con la comunidad  según los estándares de relacionamiento que la Compañía tenía establecidos por sus dueños.

El año 2004 fui designado Jefe de Asuntos Corporativos de Minera Zaldívar, siendo el eje de mi gestión el reforzamiento de la vinculación de la compañía con la comunidad en todos y cada de sus ámbitos locales, comunales y regionales, al tiempo que mantener permanente y abierta comunicación con las autoridades políticas y administrativas en esos ámbitos. El año 2005 fui designado Gerente de Desarrollo Sustentable, con el objetivo de asegurar el seguimiento y cumplimiento de la normativa ambiental y sectorial de la compañía, mediante la entrega oportuna y completa de los controles de parámetros ambientales a todos y cada uno de los servicios públicos pertinentes, participar de la evaluación ambiental de los proyectos de modificación operacional y gestionar su presentación ante la autoridad ambiental respectiva y mantener con las comunidades diálogo franco y permanente.

Desde mi ingreso a Minera Zaldívar fui comisionado como su representante ante la Asociación de Industriales (AIA) de la cual fui Director, en esa calidad dirigí el Consejo de Sustentabilidad y fui presidente de CODETIA, ambos estamentos son fundamentales en la gestión gremial de la AIA.

En todas y cada una de las funciones que he debido asumir, el cumplimiento fue gratamente desafiante, dándome la oportunidad de aprender de personas valiosas, de alta calidad humana, que han enriquecido y potenciado mis conocimientos, reforzando mi convicción que nada es más gratificante que aportar al desarrollo de las personas y, por ellas, a la sociedad.

Finalmente, me retiré de Compañía Minera Zaldívar en marzo del año 2016.

  • En cuanto a su vida personal, háblenos un poco sobre su familia, sabemos que distintas generaciones de su familia han pasado por las aulas de la UCN, razón por la que en la cena de los 60 años recibieron el reconocimiento a la familia con tradición UCN.

Mi señora, Cecilia Castro Alvarez, es Profesora de Educación General Básica, titulada de la Facultad de Educación de la Universidad del Norte, nos casamos en la capilla de la universidad el 20 de mayo del año 1975 y al celebrar nuestro 25° aniversario de matrimonio, tuvimos la alegría de renovar nuestros votos matrimoniales con el sacerdote que celebró nuestra boda, el Padre José Donoso (Q.E.P.D) que había regresado a Antofagasta.

Nuestros  hijos Rodrigo y Katya se titularon de Ingeniero Civil en Computación e Ingeniera en Construcción, respectivamente en la UCN.

Efectivamente, en la cena de celebración de los 60 años de nuestra universidad, el rector don Jorge Tabilo nos entregó un reconocimiento por ser una familia que representa los valores de la UCN, sin duda un gran orgullo.

  •   Mirando retrospectivamente, ¿Qué lo motivó a estudiar geografía? y ¿Por qué escogió a la “Norte”  como Universidad?

Mi motivación por seguir la carrera de Geografía nace en el momento en que descubro que entender el paisaje en el que se vive, es parte integrante de la identidad del territorio, de los recursos que en el son susceptibles de ser usados para el crecimiento y desarrollo de las personas, formando una asociación indisoluble entre el medio, que condiciona cómo vivir en el y las personas, que deben adaptarse a esas condiciones. La geografía me cautivó y la hidrología, mi especialidad profesional, me enamoró en el estudio y comprensión del medio y sus interrelaciones.

  • ¿Cómo calificaría la formación que recibió por parte de sus profesores?, ¿Cómo influyó ésta en su desarrollo profesional?.

La formación recibida por los profesores de la carrera fue una constante búsqueda de la excelencia, tanto porque en esos años la “Universidad del Norte” no tenía especialistas en las distintas ramas de la geografía física ni en la geografía social, como porque  asignaturas en esas especialidades eran impartidas por profesores externos contratados, con gran esfuerzo financiero de la universidad, que dictaban talleres y seminarios especializados , de los profesores de la carrera tengo buenos recuerdos, todos ellos dieron lo mejor de sí mismo para entregar

  •  ¿Qué profesor(a) es quien más trascendió en usted como estudiante y profesional? y ¿por qué?

Es difícil asociar a un solo profesor mi reconocimiento en mi formación profesional, son varios a los que agradezco sus enseñanzas y, especialmente, sus aportes en las extensas conversaciones donde intercambiábamos opiniones, ideas, experiencias, así como el reconocimiento de sus trayectorias en la docencia e investigación, puedo nombrar a Osvaldo Muñiz, José Pedro Reyes , Julia Rodriguez, Renzo Folegatti Guio,  guardo especial afecto a los profesores del Departamento de Física don Orlayer Alcayaga y don Carlos Espinoza, el profesor Alcayaga con su doctorado en Energía Solar y el profesor Espinoza con la señera investigación sobre la camanchaca en el litoral nortino, personas adelantadas a la época respecto de la investigación de recursos naturales en el norte del país.

  • Recordando su vida universitaria,  ¿Tiene alguna anécdota (contable) de sus tiempos de estudiante?

La investigación en recursos naturales siempre fue muy motivante para mí, por lo que postulé y obtuve una ayudantía en investigación de las camanchacas que conducía el profesor Espinoza, quien tenía instalados atrapanieblas que él había diseñado en la cumbre de Morro Bandurrias, elevación más alta de la península de Mejillones, a la que había que ascender a pie desde la base del morro por un sendero de fuerte pendiente, camino que tomaba varias horas de esforzada caminata para medir el agua acumulada por la captación del atrapanieblas. Después de medir el agua acumulada y llenar el formato de control con parámetros meteorológicos, se iniciaba el retorno por el mismo sendero hasta la base del cerro, donde nos esperaba la camioneta de la universidad.

En una oportunidad, después de regresar a casa al atardecer, me percaté que mis notas de mediciones y el formato de parámetros los había olvidado al pie del ultimo dispositivo controlado, no podía darle esa explicación al profesor por lo que le pedí a un primo que tenía una motoneta que al día siguiente me llevara de regreso a Morro Bandurrias a recuperar mis notas. Estuve “molido” ´por una semana por el doble ascenso, pero valió la pena.

  • ¿Qué es lo que más recuerda de la “Norte” en el periodo que estudió?

Son múltiples los recuerdos, las fiestas mechonas, las salidas a terreno donde se ponían a pruebas los conocimientos entregados en las cátedras, los campeonatos de baby entre facultades, donde “los de construcción” la llevaban, las “alianzas” entre carreras para luchar por sacar a la Reina Mechona, especialmente los nombres de las Alianzas y sus “gritos de guerra”, los partidos de baby entre “profes” y alumnos donde había que aguantar no más, en fin, toda esa hermosa época.

  • ¿Si retrocediera en el tiempo, volvería a escoger a la UCN como su alma máter?

Sin ninguna duda y de todos modos, me siento plenamente identificado por la UCN , por sus valores cristianos, por su vocación social, por el permanente trabajo en pro de la excelencia, por su identidad nortina y por buscar siempre “unir la luz con el sudor”.

  • Su carrera se cerró hace varios años. ¿Aún mantiene contacto con sus colegas y ex compañeros?  y por cierto, ¿Le gustaría que se re abriera?

Mantengo contactos esporádicos con algunos, la mayoría emigró de la región en busca de sus derroteros laborales, de los que podido saber de su situación laboral siempre han sido noticias de buen desempeño.

Reabrir la carrera requiere de una acertada evaluación por la universidad, aun cuando puedo constatar que hoy más que ayer la universidad tiene mejores condiciones y oportunidades para impartirla con las características de especialidades que el geógrafo actual requiere.

  1. Finalmente,  ¿cuál es su mensaje para los  futuros profesionales UCN?

El único consejo que me permito entregar, es que estudien teniendo en mente que lo que aprenden en el aula serán las herramientas que necesitarán en su desempeño laboral y que, aun, son privilegiados al tener la oportunidad de alcanzar una formación profesional en una universidad de la calidad y categoría de la UCN.